| La
Obsidiana
Le llaman "terciopelo negro" y constituye
un vidrio natural, semitranslúcido y oscuro de origen volcánico.
Se forma cuando el magma sale de las profundidades de la Tierra en forma de lava
y sobre la superficie terrestre se enfría rápidamente. Suele ser
negra aunque se encuentran también en color verde oscuro, verde claro,
rojiza, blanca y veteada en blanco y negro. Se la denomina "piedra de la
verdad" por la gran virtud que tiene de sacar a la luz todo lo que tenemos
oculto en nuestro interior. Nuestros problemas, nuestras obsesiones, prejuicios
y preocupaciones, pero también las bondades y ternuras, surgen como del
interior del volcán que todos llevamos dentro gracias a la obsidiana. Por
este motivo es una piedra muy beneficiosa para aquellas personas que se encuentran
en tratamiento psicológico de algún tipo ya que destapará
traumas ayudándonos a conocer el inconsciente ignorado que nos atormenta
sin darnos cuenta y así poner solución a nuestros conflictos internos.
Algunos afirman que con ella se pueden llegar a alcanzar experiencias personales
muy profundas porque nos ayuda a adentrarnos en las entrañas de nuestra
mente. Es como un espejo en el que se puede reflejar la parte más íntima
de nuestro ser y que nos ayudará a conocernos mejor con el fin de eliminar
todo lo negativo que hay en nosotros.
Tal vez por esta gran cualidad de
la obsidiana tanto en América Central como del Sur se han utilizado desde
hace muchos años espejos fabricados de obsidiana para la adivinación
a los que se les atribuía propiedades asombrosas. Según se cuenta,
también en épocas muy anteriores a la nuestra se elaboraban bebidas
misteriosas a base de polvo de obsidiana que tomadas antes de dormirse permitían
descubrir el origen de todas las cosas. Los polvos de obsidiana se utilizaban
también para cauterizar heridas, ya que igual que podían abrirlas
podían cerrarlas. Está muy unida a las culturas precolombinas porque
fue utilizada ampliamente en la fabricación de cuchillos de sacrificio,
instrumentos cortantes y flechas. Las mujeres aztecas se introducían una
piedra de obsidiana en la boca para que el parto fuera feliz. En meditación
suele utilizarse por ser una piedra que nos proporciona una excelente claridad
de visión espiritual y percepción de todo lo que llevamos dentro
de nosotros ya sea bueno o malo, ya sean defectos o virtudes. Conocida también
como "ágata de Islandia" o "espejo de los incas" en
ocasiones no ha gozado de muy buena reputación pues se ha utilizado en
magia negra y para confeccionar joyas de luto.
La forma más conocida
es tal vez la "obsidiana de copos de nieve" de color blanco y negro.
Se dice que esta variedad sintetiza los opuestos: el día y la noche, la
luz y la sombra, el bien y el mal, lo femenino y lo masculino, el ying y el yang.
En el mundo ocultista se afirma que el negro absorbe las energías negativas
y el blanco proyecta los potenciales positivos. Esta variedad está asociada
al signo zodiacal de Capricornio. Toda persona que pertenezca a este signo verá
aumentado su lado positivo y minimizado su lado negativo si lleva consigo una
piedra de "obsidiana de copos de nieve".
Propiedades para
el cuerpo
Buena contra la esterilidad y las depresiones postparto y recomendada
en embarazadas porque previene malformaciones. Alivia las inflamaciones procedentes
de virus y bacterias y los dolores de los huesos. Ayuda a que las heridas no se
infecten.
Propiedades para la mente
Es un gran protector contra
el bloqueo mental porque ayuda a quienes tienen dificultad para pensar, crear
o plasmar el pensamiento, así como para aquellas personas con una gran
sensación de vacío mental. Hace que ganemos libertad interior y
amplia las percepciones esclareciendo la realidad. Guía nuestra mente por
las zonas oscuras del inconsciente haciéndonos ver todo aquello que hay
en nuestro interior ya sea bueno o malo. Esta cualidad hace que podamos corregir
lo que no nos gusta y también pone de manifiesto nuestras cualidades espirituales
ayudándonos a desarrollarlas. Buena para los estados de depresión
y angustia. Produce recuerdos de vidas anteriores. Protege a las personas que
suelen ser víctimas de abusos por parte de otras más dominantes
y de carácter fuerte. Buena para quienes no controlan sus impulsos.
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