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1. La fiesta de los Druidas
La celebración
del día de Halloween, o la moderna conmemoración de la Víspera
de Todos los Santos, tiene un origen celta y se remonta a los
rituales de los Druidas. Los Druidas, cuyo nombre probablemente
significaba "verdadero adivino", eran una corporación de sacerdotes
celtas que practicaban la magia y la adivinación e instruían a la
juventud mediante una enseñanza exclusivamente oral.
Ejercían funciones
de sacerdotes, de profesores de religión, de jueces y de administradores
públicos y estaban muy instruidos en temas como la astrología, la
magia y las misteriosas cualidades de las plantas y de los animales,
otorgando una importancia especial a los robles y al muérdago, a
los que consideraban sagrados.
Los animales
eran venerados como tótems de la tribu y se buscaba la adivinación
en el vuelo de los pájaros o en las entrañas de los animales sacrificados.
Habitualmente celebraran sus rituales en bosques de robles.
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