PUBLICIDAD
  
 
 
portada
portada
     
 
Homenaje I
[Zara]
Aprendimos poco a poco a demostrar el afecto sin miedo, aprendimos a saber que no era un síntoma de debilidad el querer, el dar, contigo realmente aprendimos y mucho.

ZARA

Llega a mi recuerdo nuestro primer encuentro. Alguien me había hablado de ti, y la realidad es que esperábamos algo escépticas tu llegada con la casi firme convicción de que no ibas a ser la elegida.

Al abrir la puerta de casa esa noche y entre los brazos amigos de quien te traía, asomaba tímidamente bajo esa dulce mantita de colores y tratando de salir de ella una cabecita dorada y negra, con esos grandes ojos azabaches transmitiendo contradictorias sensaciones, se podía sentir la mezcla de ellas. Luchabas entre la timidez, la sorpresa, el arrojo, el miedo..., pero intuí que ya entonces podía contigo la curiosidad ante lo desconocido ¡tenías que inspeccionarlo todo! y con una cierta altivez y valor, saliste de tu cobijo. ¿Te acuerdas Zara?... todas queríamos cogerte, acariciarte, pasabas de mano en mano y pronto surgieron los turnos para tenerte en brazos.

Tímidamente, con tu más adelante peculiar parsimonia, te lanzaste en tus primeros escarceos, diste tus pequeños pasos aún algo torpes y pendulares, tuviste tus resbalones por querer darte prisa en conocer donde te encontrabas, y siempre con ese delicioso movimiento trasero característico; querías marcar tu territorio... ¡ y ya lo creo que lo hiciste!... hasta eso nos pareció simpático. Sabías que eras el centro de atención, te sentiste fuerte y creo que, en definitiva, pronto te hiciste la dueña, al menos en principio, de nuestra casa y muy rápidamente de nuestros corazones; nos adoptamos mutuamente y ya no saliste de ella, y lo que es más, sé que tú ahora, desde donde te encuentres, sabes muy bien que no saldrás nunca de nuestra vida.

Los primeros días fueron difíciles para todos, teníamos que conocernos, medirnos, y educarnos.

Llegaste en un momento delicado en nuestra vida familiar. Todo eran cambios, y estábamos perdidas en muchas cosas. El tiempo fue pasando y las experiencias contigo, aunque a mi me parezcan únicas, dejo a un lado mi presunción y las califico de normales.

No obstante no puedo evitar recordar el susto de tu dueña Laura cuando pensaba que jugando te había roto un diente y era el cambio de los de leche, o cuando Julia se preocupó pensando que te pasaba algo con tu primer celo, o lo importante que le has hecho sentir a "la abu" porque además de su compañera incondicional siempre conseguía que te mostrases dócil y obediente, o cuando en alguna ocasión observabas mi tristeza y te acercabas sigilosa, poniendo tu cara en mi regazo y mirándome con esos enormes y expresivos ojos me transmitías... "no te preocupes, yo estoy aquí".

Lo que sí es extraordinario y es lo que deseo agradecerte desde dentro, es el bien que nos hiciste a todas, y sabes que me refiero a ese bien interno, profundo; ya que gracias a ti, aprendimos poco a poco a demostrar el afecto sin miedo, aprendimos a saber que no era un síntoma de debilidad el querer, el dar, contigo realmente aprendimos y mucho.

Por eso al ser consciente de lo que te debemos, de alguna manera quiero ahora que no estás dedicarte estos sentimientos llenos de gratitud y de cariño, que no es en definitiva nada más que una pequeña compensación por tu abnegación, paciencia y ternura.

Siempre estarás con nosotras.

Gracias Zara.

 
 







Tambien
gracias a:

Fladir
Iris

 

 
  Página de inicio | Consultas | Tienda | Foro predicciones | Contacta | Horóscopo | Meigaweb
Numerología | Biorritmos | Interpretación de los sueños | Velas | Talismanes
Tarot | Runas | Quiromancia | Astrología
  
  © GSS S.L. Tel: 678 648 538)   
Contacte con GSS.SL. | publicidad