VAMOS AL ENCUENTRO DE LA PERTURBACIÓN

(Septiembre)

Es esta sección hacemos una aproximación de lo que nos podemos encontrar en el mes de septiembre del 2020 utilizando diferentes herramientas psíquicas para conocer el futuro

Podríamos definir el mes de septiembre como:

 

VAMOS AL ENCUENTRO DE LA PERTURBACIÓN

 

Nos encontramos en plena transición entre la Era de Piscis a la Era de Acuario, una transición que según todos los indicios en algún momento del siglo XX comenzó y que tiene un importante punto de inflexión el este año 2020.

Por otro lado, los cambios de era son procesos progresivos que duran muchos años y la transición hacia Acuario está relacionada con los cambios bruscos y radicales,

Significa que el descenso ha comenzado, es como si el Sol alcanzase su punto más alto y empieza  a avanzar hacia la puesta de sol.

 

Aunque todo parece ir bien, sin embargo, un peligro aún invisible, oscuridad, una manifestación negativa de la energía, se está acercando, significa que cualquier tipo de negatividad y que la energía negativa empujará la positiva y prevalecerá.

 

Todo esto significa que la disminución de la suerte continuará por mucho tiempo, que debemos tener cuidado con los “encuentros desagradables”, accidentes y desgracias.   En términos generales, los problemas aparecerán cuando menos  lo esperemos.  

 

Por lo tanto, es tiempo de prudencia y prepararse.

 

En el plano espiritual, se describe una situación en la que el hombre empieza a perder el control sobre su vida, porque él cede a emociones irracionales e impredecibles.  Como consecuencia se produce un avance de las fuerzas negativas que lleva a la tentación de abandonar el Camino de la Corrección.  Esa tentación aparece, ya sea como una reacción a la naturaleza inferior de personalidades de otros, o de la presión de nuestros propios elementos inferiores.

Es, por lo tanto, mejor retirarse tranquilamente, discretamente, y cortar contactos indeseables por un tiempo aunque tal comportamiento conduce al aislamiento y limita las experiencias.

Es muy importante poder ser el dueño de la situación, sin imponer nuestra voluntad a los demás y sin hacer hincapié en sus valores/ideas.

¡Hay que mantener la situación bajo control!, no dejando que los elementos inferiores de la personalidad o personas de moralidad inferior, pasen a primer plano. 

Hay que sofocar el mal al principio, mientras que es débil, pero de una manera discreta, sin presumir. 

No hay que abrir el corazón a todo el mundo,  sólo a las personas en cuya moralidad se pueda confiar.