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¿Nos
han hecho mal de ojo?
A veces nos sentimos mal, notamos cómo nuestras fuerzas son
escasas, cómo nuestros sentimientos se ven perturbados por
sensaciones negativas, todo nos sale mal, no funciona nuestra vida
amorosa, nuestros hijos se alejan, el trabajo va de mal en peor,
los planes se deshacen... ¿Qué puede estar pasando?.
Independientemente de tener en cuenta unas razones lógicas
de un momento determinado, es posible que nos veamos afectados por
algo externo, podemos tener a alguien que desee nuestro mal, por
envidias o por rencor o simplemente traten de quitarnos nuestra
pareja.
Todos hemos oído hablar de "el mal de ojo"; Nos
suena lejano y pensamos que a nosotros no nos puede pasar.
Trataremos brevemente y de una manera sencilla de adentraros en
esas básicas sensaciones que, al menos en principio, nos
pueden hacer pensar en la existencia de un trabajo realizado que
nos puede cambiar nuestra vida y de los que nos rodean.
Podemos definir la brujería como una acción realizada
por una persona que, sola o en colaboración con otras, utilizan
sus poderes, rituales, e invocaciones a diferentes espíritus,
dioses, diablos, etc. y que a través de sus propias capacidades
realizan trabajos de curación (magia blanca) o de daño
(magia negra), e influir sobre las personas.
A una de estas prácticas se le llama " mal de ojo".
Aunque parezca mentira hacer daño a través de brujería
o rituales es una práctica muy extendida, que se utiliza
ya sea para los negocios, en las rupturas sentimentales, o simplemente
entre compañeros. Se utiliza porque es relativamente sencillo
y bastante efectivo, y además no deja rastros visibles tras
conseguir lo que se desea.
Aunque se pueda creer lo contrario aparece en todas las capas sociales,
y con mas asiduidad en las más altas, esto es debido a que
cuanto más alto se esté en todos los sentidos, más
envidias se crean alrededor, mas peligros existen de que se les
hagan trabajos, o la eliminación de ellos, o simplemente
para la protección personal o familiar o laboral, y esto
supone un desembolso económico bastante fuerte.
Hay que hacer dos claras diferenciaciones importantes, entre el
mal de ojo, digamos mental o un trabajo de brujería.
1.- Mal de ojo mental: Lo realiza una persona para conseguir algo
de otra o simplemente hacer daño, pero sin realizar un ritual,
simplemente es la proyección sobre la persona de malas energías
(consciente o inconscientemente; se trata de transmitirle a ese
alguien determinado toda la negatividad y que sea absorbida por
el receptor.
En este caso es fácil; con concentración personal,
con fuerza interior de rechazo del mal o con la ayuda de un ritual
de limpieza realizado por uno mismo, habitualmente se soluciona
el problema, siendo conveniente, eso si, repetirlo cuantas veces
sea necesario.
2. - Trabajo de brujería: Esto son palabras mayores.
Son trabajos realizados de una manera consciente por medio de rituales
e invocaciones por personas con conocimientos y fuerza necesarios
para conseguir el fin que se desea; en la mayoría se paga
a terceros para que los realice.
Cuando se sufre un trabajo de brujería en sentido negativo,
es decir para hacernos daño hay una serie de síntomas
que nos indican a priori de que algo anda mal y que la brujería
puede estar ahí. Al menos hay que ponerse muy alerta si se
siente un alto porcentaje de estos síntomas:
La persona siempre toma la decisión equivocada aunque quiera
ir por otro camino, es como si nosotros mismos nos empeñásemos
en ir hacia donde no queremos.
Parece como si la intuición personal fuera siempre hacia
el camino erróneo, o careciéramos de ella.
La persona se da golpes sin sentido, la sensación es de que
han sido empujados.
Discute mucho con su pareja o con su familia casi llegando al histerismo
sin causa aparente, es decir magnificando el problema y después
nos damos cuenta que la discusión no tenía sentido.
Si hay cuchillos, tijeras cerca u objetos puntiagudos (agresivos),
y siempre que los veamos aparecen de punta hacia nosotros, (esto
transmite una gran agresividad).
Día a día nos encontramos con menos energías
y perdemos las ganas de luchar y con falta de ilusión.
Si estamos en un sitio público como un bar o restaurante
y se rompe un vaso o se cae un objeto haciendo un ruido más
fuerte de lo que sería normal y sin un aparente motivo claro.
Si se funden bombillas a tu paso, o coinciden que se estropean pequeños
o grandes aparatos electrodomésticos... etc.
En definitiva notamos cómo algo nos lleva por un camino al
que no queremos ir, y además siempre es dificultoso y negativo.
Es como si le cortasen a la persona su destino, no le dejan caminar
por el camino natural de su vida..
Si observamos que todo esto nos sucede lo mejor es consultar a través
de las cartas o las runas y ver que es lo que te dicen sobre el
tema, hay que hacerlo despacio y sin condicionar las respuestas.
Hay que hacer preguntas concretas y pensar quien en nuestro entorno
puede tener razones para desear hundirnos. Pasamos a poner algunos
ejemplos más comunes:
Si nuestra pareja pudiese tener un/a amante que nos quiere hacer
desaparecer.
Un enemigo en la empresa al que le hacemos la competencia y somos
conscientes de que es hipócrita y que le viniera muy bien
que desapareciéramos de su entorno,
Vecinos que están siempre molestando.
Enemigos en los negocios, empleados despedidos y un largo etc..
A partir del momento en que tengamos la certeza de que nos han hecho
algo, es el momento de comenzar a luchar a fondo, siendo conscientes
que la fuerza mental es básica, y el poder está en
nosotros, y sobre todo sabiendo que siempre se puede ganar y salir
airosos, pero intentándolo a tope. Si somos fuertes podremos
romper conjuros, pero si las cosas no mejoran, hay que tener muy
claro que se necesita ayuda de alguien serio, responsable y buscarla.
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