| El ritual de año
nuevo 1
Cuando está a punto de presentarse un nuevo año
en nuestras vidas tenemos por costumbre realizar una serie de celebraciones tradicionales
para darle la bienvenida. Cenamos con la familia o con los amigos, asistimos a
fiestas, cantamos por las calles y, sobre todo, nos tomamos las doce uvas de la
suerte y nos deseamos un próspero Año Nuevo. Los deseos de prosperidad
a veces resultan frases hechas que decimos por costumbre sin poner demasiado énfasis
en nuestras palabras. Simplemente las decimos porque eso es lo que se dice ese
día. Sin embargo hay una manera mejor y más eficaz para que esa
frase alcance una auténtica dimensión y nuestros deseos, nuestros
auténticos deseos, sean empujados hacia su realización. Es el Ritual
del Año Nuevo.

Este ritual, que Meigaweb pone a disposición
de quien lo solicite a través de su tienda virtual, utiliza la técnica
de la magia a través de las velas. La magia de las velas no es algo que
el hombre contemporáneo haya desenterrado para divertirse sin más.
Ya nuestros antepasados utilizaban el fuego en casi todas sus celebraciones y
sus rituales en el momento de realizar una petición o como ayuda para conseguir
que sus deseos fuesen satisfechos y sus objetivos cumplidos. Hacían magia.
Dirigían su fuerza interior con el fin de influir en los seres y en las
cosas. Y se ayudaban del fuego. Exactamente lo mismo que podemos hacer nosotros.
Si nos decidimos a realizar este ritual para conseguir nuestros fines
y que se cumplan nuestros buenos anhelos para el Año Nuevo tenemos que
tener en cuenta algo que es muy importante: el proceso de concentración.
Es la mejor manera de dirigir nuestro pensamiento hacia el fin que se quiere conseguir.
Para ello debemos poner todo nuestro esfuerzo, pensar en un objetivo claro y dar
por hecho que el resultado va a ser el que deseamos. El objetivo principal en
el Ritual de Año Nuevo es que el año entrante sea mejor que el saliente.
Es por tanto un ritual propiciatorio, de afirmación, con el que queremos
potenciar y avanzar hacia algo mejor en todos los sentidos. Para conseguirlo utilizamos
una serie de elementos que en este caso van a ser cuatro velas de unas determinadas
formas y colores y el altar (soporte donde vamos a colocarlas).
El color
de las velas es importante porque encierra toda una simbología que hay
que conocer. La vela blanca en forma de pirámide de seis caras simboliza
la limpieza y la purificación. Con ella eliminamos todo lo negativo que
nos rodea y ayudamos a que el Año Nuevo sea un período limpio y
esté libre de los malos augurios. Las velas esférica plateada y
dorada nos indican la transición de un metal precioso (la plata) a otro
metal precioso (el oro) mucho más valorado. Simboliza el paso hacia algo
mejor. La vela color rojo la utilizamos para potenciar esa transición.
Por último el soporte para las velas, el altar, está pintado con
todo el espectro de colores del Arco Iris que juntos se transforman en blanco,
el color de la pureza..... [mas]
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